¿Es delito la suplantación de identidad en Internet?

Un estudio revela que el 7 % de los internautas fue víctima de esta práctica en la red el pasado año en España

La suplantación de identidad en Internet se produce cuando una persona se hace pasar por otra a través de la red con el objetivo de causarle algún perjuicio o perpetrar un fraude en su
nombre. Se trata de un proceso cada vez más común impulsado y promovido por el auge y consolidación de los servicios en línea.

¿Constituye un delito?
La suplantación de identidad con robo o vulneración de información personal se considera un delito y puede acarrear penas de hasta tres años de prisión.

¿Qué debemos hacer cuando alguien haya suplantado nuestra identidad digital?
Lo primero que debéis hacer al detectar que alguien ha creado un perfil o anuncio en vuestro nombre sin vuestro consentimiento es informar a los responsables de la propia
página web o plataforma digital en la que ha sido creado y/o publicado.

Consejos para evitar la suplantación de identidad

Los expertos aconsejan guardar los correos electrónicos de denuncia, las fotografías del perfil suplantado o capturas de pantalla del mismo, como forma de atestiguar el delito.

Si el servidor o portal web no interviene una vez avisado lo aconsejable es recurrir a un especialista en derecho informático y para emprender las acciones legales pertinentes.

En los casos más graves, es necesario ponerlo en conocimiento de las autoridades de manera inmediata para que estas puedan llevar a cabo las investigaciones necesarias y las acciones oportunas.

De todas formas lo aconsejable es tomar medidas, ya que la prevención es siempre la mejor defensa.

Ciberseguridad básica o cómo evitar que suplanten nuestro perfil

¿Cómo podéis obstaculizar o eludir el delito?
– Estableciendo contraseñas fuertes y seguras, y cambiándolas periódicamente.
– Manteniéndoos siempre en alerta ante dudosos mensajes que podrían deberse a malas prácticas como el phishing.
-No abrir ,contestar ni clicar a correos electrónicos con remitentes desconocidos o aunque el remitente sea conocido detectemos cambios en la información que nos mandan (importes no habituales en la factura, peticiones extrañas de información personal, etc.)- Blindando al máximo las redes sociales. Aumentando al máximo la privacidad.
– Suprimiendo solicitudes de amistad de desconocidos.
– No publicando información sensible.
– Repasando y verificando la política de privacidad y las condiciones de los servicios a los que accedéis.

Si con todo no os quedáis tranquilos, siempre podéis recurrir a una empresa de ciberseguridad para que os aconsejen qué hacer o qué programas instalar en los dispositivos para seguir viviendo con la misma tranquilidad de siempre o, al menos, siendo un poco más inmune ante la suplantación de identidad.

Desde Advancegroup llevamos años ofreciendo consejos a nuestros clientes para evitar este tipo de situaciones. Contacta con nosotros si temes por tu empresa o la seguridad de tu negocio.

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